Después de las aclaraciones del chileno tratando de lavar su prestigio ante el mundo, continúo con mi relato.Al día siguiente nos fuimos a la playa en un paseo que nos iba a tomar el fin de semana. Antes de salir de Santiago conocimos el barrio donde vivió Lulú (muy bonito).
Tomamos la carretera hacia Cartagena, que fue nuestra primera parada. Para mí era muy importante ir al mar en Chile, ya que tenía que comprobar que existían los pinguinos que Pamela Bernabé asegura haber visto, y no solamente fue un ataque de delirium tremens. Cartagena es un poblado pequeño, Yorch nos comenta que tuvo su época de gloria a principios del siglo XX cuando era el destino de playa de los santiaguinos pudientes, y es verdad. Se nota que en algún momento hubo esplendor ahí. También fue el lugar de inspiración de un poeta chileno llamado Vicente Huidobro. Tan es así que ahí está enterrado. La tumba del poeta era lugar de inspiración para muchos hasta que decidieron arreglarla y la desgraciaron. Lástima. la verdad es que verla encerrada y con candado da tristeza. No creo que al poeta le agrade la situación.
La tumba del Poeta
Después de un momento de inspiración poética nos trasladamos a Las Cruces, un poblado de una tranquilidad absoluta. Ahí almorzamos (en Chile el almuerzo es el equivalente a la comida aquí) mariscos. Deliciosos. Descansamos tomandonos una botella de vino blanco para posteriormente emprender el viaje hacia Isla Negra, donde Pablo Neruda vivió. Era importante llegar ahí, ya que por la tarde, Jorge tenía una cita con el destino: la final de futbol.
Las Cruces



Ya viste "con tus propios ojos" los pingüinos en el sur y el frío de las playas chilenas (donde puede vivir un pingúino sin problema), el punto es que NO ES COMÚN que haya pingüinos en las playas, pero son cosas que pasan.
ReplyDeleteNO ERA EL DELIRIUM TRMENS!!! :P