
Después de una noche en Cartagena, en la que un zancudo formó parte importante del descanso, nos dirigimos a Casablanca, cerca de Valparaíso a visitar una viña: Casas del Bosque.
Esta viña es conocida como Boutique, con la mayoría de su producción vitivinícola dedicada a la importación. Sus uvas principales son de vinos blancos, sin embargo también tiene uvas Merlot, Syrah y Pinot Noir.
La viña es muy bonita. Una casa pequeña rodeada de viñedos con un área de cata con interiores y exteriores, un restaurante con comida internacional, y la venta al menudeo de vinos. Vale la pena detenerse un momento en el camino hacia Valparaíso a disfrutar un vino de calidad mundial.
Monumento a los Héroes de Iquique, al fondo el edifico de la Armada de Chile
Posterior a la escala enológica, nos dirigimos hacia Valparaíso.
Valparaíso es la segunda ciudad en importancia de Chile después de Santiago; es sede del poder legislativo del país. El centro de la ciudad fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2003.
Y vaya que sí. Valparaíso son cerros que desembocan al mar, y la mayoría de los cerros tiene ascensores, que son parte del atractivo turístico. Su arquitectura tiene una clara influencia británica, lo cual es observado de manera notable en las numerosas construcciones victorianas.
La ciudad tiene una vocación eminentemente cultural. Así lo demuestra la cantidad de universidades y de eventos culturales, tales como el Forum de la Culturas, a realizarse en 2010.
Valparaíso es sede de uno de los equipos de futbol mas antiguos de sudamérica: Santiago Wanderers y es cuna de Salvador Allende.
Conurbado, se encuentra la ciudad de Viña del Mar, el lugar favorito de Paco Lule. Si alguien sabe de boletos para el festival (de preferencia vitalicios), por favor, póngase en contacto con él.
Comimos en un pequeño mercado cerca del muelle. Paila de mariscos, pastel de jaiba, locos, congrio. La vida es bella.
Posterior a la comida y después de un corto recorrido por los cerros de la ciudad, emprendimos el regreso a Santiago.