Tuesday, January 13, 2009

El encuentro literario colocolino

"Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a tí mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas"
Pablo Neruda
Pablo Neruda es el Chile exterior.
Colo Colo es el Chile Interior.
La tarde del sábado 20 de diciembre llegamos a Isla Negra, lugar en donde se encuentra una de las casas de Pablo Neruda, su favortita. Ahí está enterrado junto con su mujer Matilde Urrutia. La casa es preciosa. Establecida actualmente como museo en honor al poeta, es lindo recorrerla mirándola de la manera en que él la miraba, sin embargo, para mi gusto, algo falta. La visita con el guía de modulada voz, la vista al mar que Neruda tenía de su recámara, el amor que Neruda le profesaba, la impresionante colección de mascarones de proa, el caballo recuperado del incendio en Temuco es algo que vale la pena conocer. Pero si realmente se quiere conocer a Chile, se tiene que conocer al Colo Colo.
Colo Colo para alguien que no es chileno es un equipo de futbol. Para los chilenos, Colo Colo es Chile.
Ese día se jugaba la final de futbol chileno. Colo Colo-Palestina. Jorge lo tenía que ver. Jorge tenía que estar ahí. Yo lo tenía que ver, yo tenía que estar ahí.
Después de la visita a la casa, fuimos a un "bar" a la orilla de la carretera. Era genial. No había mesas, solo una barra, sillas en hileras llenas de hinchas y la televisión. Llegamos a tiempo. Fuimos los últimos en conseguir asiento. El público era de todas las edades y de todos los estratos sociales, con predominio de adultos mayores. Este bar era atendido por un joven de alrededor de 25 años conocido en el barrio como Mati Fernández. El primer gol lo mete Colo Colo. Felicidad de Mati. Rapidamente Palestino empata el marcador. En ese momento Mati envejeció 10 años. Así terminó el primer tiempo. En el descuento, Colo Colo arriba 2-1; nueva felicidad de Mati, pero la angustia lo envejece minuto a minuto. 3-1 Colo Colo con golazo. Campeón.
Mati Fernández llora de felicidad. Jorge es feliz. Chile es feliz.
Lo compruebo al salir del bar y tomar la carretera hacia Cartagena. La felicidad se desborda en todo lo largo del camino. Que mejor manera de celebarlo que asando carne con cerveza y vino. El Yorch, el Colo Colo y Chile se lo merecen.



Choche, el Mati avejentado y el Yorch

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